Unión: el «antiguo» que juega a lo moderno

No debe haber otro equipo en el fútbol argentino que sostenga una formación-base como lo hace Unión. Del torneo pasado al actual, apenas una sola modificación en el equipo titular: Troyansky por Soldano. Muchos dirán que “corre el riesgo de tornarse previsible”, pero otros asegurarán que no hay nada mejor, para un entrenador, que encontrar el “equipo que se repite de memoria”.

En estos tiempos modernos, parece ser que la tendencia es a los cambios. Antes, los equipos de memoria porque los planteles eran más cortos (en cantidad) y porque los entrenadores buscaban eso: un equipo titular que le responda. Lo conseguían y lo respetaban.

Los tiempos actuales colocan a las titularidades prendidas de alfileres. Y los técnicos tienen esa intención permanente de buscarle vueltas al asunto, cambiando sus equipos y adecuándolos, por ejemplo, a las características del rival. Esto también existía antes.

Unión es de los equipos que no cambia. Es muy posible que Madelón piense en el rival y adopte algunas medidas. Tampoco se va a regalar. Pero es un entrenador que, ante todo, tiene a su propio equipo como consigna. Y así fue desde que asumió. La gran virtud fue que encontró rápidamente la formación titular; supo mantenerla porque los resultados lo respaldaron y le dio un estilo de juego bien definido, que los jugadores supieron interpretar y responder.

Unión había quedado desmemoriado la semana anterior. La producción del equipo ante Sarmiento de Resistencia fue muy floja, inesperada, casi inconcebible para un equipo como éste de Madelón, por más que se reconozca que todo equipo tiene el “derecho” de jugar mal un partido. Lo de Unión no fue malo, fue muy malo. Y el mismo entrenador lo reconoció cuando dijo una frase muy interesante: “Ni aún ganando yo sentía que estábamos cómodos en la cancha”. Cambió rotundamente la historia en una semana.

Hay una idea de juego y hay convicción también para desarrollarla. El Unión de Talleres entusiasma a su gente, la identifica con el equipo. Sabe que hay limitaciones y defectos, pero este grupo de jugadores ha logrado algo que a Unión se le negaba sistemáticamente. Y sigue abonando el promedio con puntos que le vienen muy bien. En esa generosidad para el despliegue y el sacrificio, en la total sumisión a sus propias limitaciones para saber qué es lo que se puede y qué es lo que no se debe hacer, en la templanza de su técnico para capear los pequeños temporales (como el de la mala actuación ante los chaqueños) y en la humildad que se nota que existe dentro del grupo, están los argumentos que muestra este Unión de la solidaridad y el apego a la intensidad y el sacrificio.

El encuentro entre Racing, puntero del torneo con 13 puntos, y Unión se jugará el próximo lunes pero adelantándose una hora el inicio: comenzará a las 20.

El motivo del pedido por parte de Racing se debe a que el martes que viene está programado un paro general que, naturalmente, tendrá repercusión en el transporte público. La idea de Racing era que se jugara a las 19 como muy tarde, pero Superliga decidió que se inicie a las 20, terminando a las 22 y dándole dos horas de tiempo a la gente para el regreso a sus hogares.