Soldano dice que está todo bien con el contrato

Unión no jugará oficialmente por la Superliga este fin de semana. Sin embargo, el mundo rojiblanco podría sacudirse con una gran noticia: la firma de la prórroga del contrato del goleador Franco Soldano, algo que fue tan mediático en los últimos meses en las noticias tatengues.

“Estamos muy bien, mantengo mi palabra, lo dije hace cuatro meses. Falta que nos juntemos, somos gente de palabra y de valores y no habrá ningún inconveniente para renovar. Hay buen diálogo y predisposición de las dos partes. Está todo acordado de palabra, sólo resta firmar”, explicó el goleador nacido en Córdoba pero criado en Sunchales cuando fue consultado después del 2-2 con Patronato en el 15 de Abril. Antes, a la pasada, cuando le preguntaron por haber sumado apenas un punto de seis de local, el mismo goleador dijo: “No pasa nada, no hay ninguna catástrofe”.

Al no estar constituida una subcomisión de fútbol, actualmente, el tema Soldano es manejado exclusivamente por el presidente Luis Spahn. Es más, hay algo innegable en el Mundo Unión: “Soldano es toda gestión de Luis…”, como se escucha por López y Planes.

En su momento, recomendado por el entrenador santafesino Ricardo Pancaldo (por ese entonces dirigía a Libertad, el otro equipo de Sunchales), Spahn se fue solito a espiar los partidos de Unión de Sunchales y terminó comprando el 75 por ciento de la ficha en 50.000 dólares. Eran tiempos de Federal A para Soldano.

Así, a medida que Soldano empezó a jugar y hacer goles, el presidente era felicitado por la “gestión” de principio a fin. En la primera renovación, después del contrato inicial, Franco renovó por tres años, hasta el mes de julio de 2019 sin cláusula de salida. Es decir, sin precio de mercado.

Como se sabe, en medio del Mundial de Rusia, aparecieron ofertas de todo tipo en el campo “virtual” pero ninguna concreta. Hasta que en el cierre mismo del mercado de pases, antes de iniciarse la segunda edición de la Superliga, apareció en firme una concreta de Rayados de Monterrey que ofrecía un negocio para todos y que era cercano a los 4 millones de dólares.

Claro que, a esa altura, sin posibilidad de buscar un “9” de reemplazo y cansado el mismo Soldano de tanto “manoseo”, finalmente el fichaje mexicano no se concretó.

Desde ese momento, con Franco arrancando otro torneo con Unión, todos se preguntaron por el contrato, ya que el final del vínculo está más cerca que nunca. Concretamente, lo que está firmado vence en julio del año que viene. Y muchos advierten que, acorde al reglamento de Fifa, cualquier futbolista puede desvincularse seis meses antes, “devolviendo” al club el monto de su salario por ese tiempo.

“Al tema lo maneja el presidente de manera personal, cerrada e impenetrable. No quiere que se filtre más nada”, explican los laderos de Luis Spahn.

Lo que nadie sabe es cuáles serán esas condiciones, aunque hay una que se cae de maduro: el jugador renovará a cambio de un aumento de su salario, recordando que la política deportiva de Unión pasa por “no pagarle fortunas a nadie”.

El otro tema, que se impone sí o sí, es ponerle al nuevo contrato una cláusula de salida o blindaje a futuro. Y en este sentido, todos admiten que esta vez la cláusula será “baja”, no sólo para que se lo pueda vender sino también para tener un reconocimiento a alguien que —pudiendo quedar libre e irse— acepta renovar la firma.

Finalmente, nadie sabe quién venderá o intentará vender a Soldano en este mercado de verano. Porque se dice, extraoficialmente, que Hernán Rubiola sólo seguirá vinculado con el goleador “para llevarle los papeles y nada más” (es abogado), pero el agente Fifa que hará la transferencia será otro. U otros.