«Santi» volvió y es como si nunca se hubiese ido

Santiago Zurbriggen no es un desconocido para nadie. Su vuelta a Unión sabe a regreso del “hijo que se fue pero que siempre vuelve a la casa en la que nació”. Tuvo momentos extremos en Unión. Pocos recuerdan que “Santi” la pasó mal, que estuvo al margen de los planes del técnico de turno y sin embargo nunca dejaba de apoyar. Después, resolvió quedarse a “pelearla”, desechando posibilidades que le surgían de clubes de una categoría más baja. Y esa lucha tuvo sus frutos, porque Zurbriggen terminó convertido en un pilar defensivo, inclusive sorprendiendo con grandes actuaciones como marcador central, el último puesto en el que se desempeñó en Unión.

Sufrió muchísimo la muerte de su amigo Diego Barisone. Y luego le tocó ir al club en el que jugaba Diego. No tuvo muchas chances de ganarse un lugar en Lanús y por eso resolvió ir a Defensa y Justicia, pero no pudo jugar tampoco debido a una lesión.

Lo que se hizo, ya se hizo. Para bien o para mal se verá con el desarrollo del torneo, Unión ya armó su plantel. Lo único que puede ocurrir es que Soldano se vaya antes de la expiración de varios libros de pases que permanecen abiertos, en Europa y en México. Ya Unión no puede sumar a nadie más. Los jugadores que llegaron lo hicieron para completar el plantel, pero habrá que ver si realmente sirven para potenciarlo. Corvalán y Troyanski ya jugaron. El tiempo de análisis es breve: apenas un partido oficial y lo que puede tomarse de la Copa Santa Fe. Pero como siempre se ha dicho, la mitad del vaso lleno en Unión es el hecho de haber mantenido la base.