Rafaela es la primera ciudad “provida” de la provincia

El recinto municipal se vio como nunca antes. El ingreso al Palacio, custodiado por policías; sobre Bv. Lehmann agrupaciones feministas manifestándose en contra del tratamiento del proyecto de Protección Integral de la mujer embarazada en situación de vulnerabilidad y del niño por nacer.

Proyecto de Iniciativa popular que debía recibir su tratamiento a mediados del mes de setiembre, finalmente lo hizo en la Sesión extraordinaria de este miércoles.A sala llena, tanto pañuelos verdes como celestes, se hicieron presentes.

El clima que se desarrolló fue tenso, la falta de respeto primó en cada alocución. El proyecto fue presentado en los primeros meses del año, pero como se anunciara por este medio, ningún concejal se animó a ponerle el cascabel al gato antes de llegar a fin de año.

A nivel nacional se desarrollaba la tensa discusión sobre la despenalización del aborto, y dar lugar al tratamiento de este proyecto, implicaba también para cada uno tomar una posición frente a la temática; esa realidad hizo que el tratamiento de la primera iniciativa popular que llegara al Concejo, no sea discutida con el tiempo pertinente.

El proyecto de Ordenanza que se sometió a votación establece la creación de una oficina donde se articulen acciones para dar un acompañamiento, a aquellas mujeres que se encuentran en “situación de vulnerabilidad” y protección integral para ella y al niño por nacer.

Desde que se tomó conocimiento de esta Sesión, la Asamblea Feminista de Rafaela expresó fuertemente su rechazo al proyecto. Durante la mañana de este miércoles mantuvieron un encuentro con los ediles, para poder expresar su repudio.

Los plazos no fueron los adecuados. Se esperó hasta el último día para abrir las puertas a las distintas organizaciones para que se expresen al respecto. Tarea que se realiza con otros proyectos, pero esta no fue la ocasión. Motivo por el cual los concejales Leonardo Viotti, Alejandra Sagardoy, Jorge Muriel, Evangelina Garrappa y Marta Pascual no acompañaron el proyecto de iniciativa popular, y dieron su voto negativo.

“Debemos promover y generar acciones que acerquen a los distintos actores de la sociedad, buscando zanjar las diferencias y buscando mayores consensos”, expresó Viotti.

“No puedo acompañar este proyecto, a pesar que valoro y entiendo muchos de los fundamentos, entiendo que tenemos mucho por trabajar desde los distintos estamentos del Estado, antes de avanzar con esto”, agregó Pascual.

Por su parte el concejal de Cambiemos Hugo Menossi expresó “para algunos la solución va para un lado, evidentemente es que el Congreso Nacional legalice el aborto, pero mientras tanto no sea Legal se decide estar fuera de la Ley. La tolerancia es algo difícil de sobrellevar, este proyecto, para mi es superador”.

Hasta ese momento, la votación se enmarcaba con una mayoría de los concejales que votarían negativamente. Pero el titular del cuerpo, Raúl Lalo Bonino, tomó la palabra y al hacerlo, automáticamente quedó habilitado para votar y, al forzar el empate, también quedó facultado para desempatar con su doble voto.

Al hablar, Bonino sostuvo que “el proyecto de construcción llevó siete meses, y obviamente estábamos obligado a cumplir con lo que establecía la Ordenanza, y perdíamos la autoridad moral como Cuerpo cuando le exigimos al Ejecutivo que cumpla con las Ordenanzas. Resalto lo que expresaron hay un entramado social destruido, donde el principal responsable es el Estado. En el ejercicio de las libertades uno las ejerces de la mejor manera cuando más información tiene. Debemos extremar todas las medidas y todas las posibilidades a las mujeres, y eso vamos a respetarlo siempre, acompañarla. Para mí este proyecto tiene un espíritu respetable y entendible”, sentenció.

De esta manera el proyecto fue aprobado por 6 votos positivos: voto doble de Bonino, uno de Mársico, Bonafede, Visintini y Menossi, en tanto fueron y 5 negativos: Garrappa, Muriel, Sagardoy, Viotti y Pascual.