Newell’s y Defensa y Justicia no se sacaron diferencias bajo un diluvio

Newell’s salió a jugar el partido que se esperaba frente a Defensa y Justicia en el Coloso. Presionó alto para ubicarse en campo rival e intentó adueñarse de la pelota. Esa fue la ecuación a la que apeló el entrenador Omar De Felippe con el objetivo de enderezar el rumbo y acallar todas las voces que ponen en duda su continuidad al frente del plantel rojinegro.

El primer minuto de juego reflejó la intención del dueño de casa. Robó una pelota gracias a la presión alta, hilvanó una jugada rápida con tres y llevó peligro al arco que defiende Ezequiel Unsaín.

El principal argumento de la lepra fue el la recuperación rápida y el manejo de la pelota. Pero con el correr de los minutos se fue desdibujando y el Halcón comenzó a mover los hilos del partido.

Así fue cómo la visita hilvanó la primera jugada de peligro cierto con un remate de media distancia que encontró muy bien parado a Aguerre.

El trámite del partido se presentó cambiante. Principalmente porque los equipo se prestaron la pelota y porque no supieron inclinar la balanza a su favor.

Y Newell’s tuvo una oportunidad inmejorable de hacerlo a los 30′. Fértoli definió cruzado sin marca desde el corazón del área, tras una habilitación de Leal, y la pelota dio en el palo y salió.

Después no hubo tiempo para mucho más. Los restantes minutos del primer tiempo se redujeron a los esfuerzos estériles de dos equipos que mostraron más amor propio que ideas.

El inicio del complemento puso en manifiesto el desgaste que hicieron los protagonistas en el primer tiempo bajo una lluvia que no dio respiro y a un campo de juego pesado. Porque la pelota comenzó a pasar más tiempo en el aire que a ras del piso.

A los 54′ Omar De Felippe movió el banco en un intento de cambiarle la cara al equipo. Mandó a la cancha al mediocampista Víctor Figueroa, quien reemplazó a Amoroso.

Pero fue Defensa el que llegó con peligro. A los 56′ Togni aprovechó un grosero error del fondo rojinegro y sacó un violento remate cruzado desde afuera del área, pero el arquero Aguerre se lució volando a la izquierda.

A los 57′ respondió Newell’s a través de Figueroa, quien agarró la pelota en tres cuartos de cancha, dejó plantado a un rival y definió entrando al área pero no pudo quebrar la resistencia de Unsaín.

Y dos minutos más tarde fue Leal el que exigió a Unsaín. Desbordó por la izquierda y definió cruzado de zurda, pero otra vez el uno del Halcón evitó la caída de su arco.

La lepra llegó una y otra vez con peligro. Pero nunca supo cerrar la jugada. Dejó expuesta su deficiencia ofensiva. Y casi lo paga carísimo. Porque Defensa tuvo dos chances clarísimas de liquidar el partido. La primera la desperdició Togni, y la segunda no terminó en gol gracias a una gran respuesta de Aguerre.