Newell’s luchó, mereció más pero perdió ante un Racing

Newell’s no gana ni cuando lo merece. Esta vez, tras haber hecho un digno partido ante el puntero del campeonato, al que superó en buena parte del trámite disputado en el Cilindro, acabó perdiendo 1 a 0 y no pudo mejorar el ánimo, maltrecho desde la caída ante Central del último jueves.

El único gol del pleito lo marcó de cabeza Jonatan Cristaldo a los 45 minutos del primer tiempo, tras un centro enviado desde la derecha. El árbitro Trucco no sancionó dos penales clarísimos para la Lepra: uno por mano de Saravia, otro por falta de Sigali sobre Oviedo.

Ya casi sobre el final, los jueces también fallaron al anularle un gol lícito a Lisandro López por un fuera de juego inexistente de Cristaldo, aunque el arquero Aguerre ya se había desentendido de la jugada al observar la bandera levantada del línea.

El conjunto del Parque Independencia se le plantó de igual a igual y casi no sufrió en el primer tiempo, salvo algunos remates externos bien controlados por Aguerre. Si bien no exhibió una clara supremacía, pudo manejar la pelota y hasta debió contar con un penal a favor, aunque el juez Trucco no cobró el rechazo de Saravia con un brazo tras centro de Formica.

El gol, un buen movimiento de Cristaldo ante la endeble marca de Nadalín, le dio un golpe inmerecido a Newell’s, que salió a presionar alto y buscar el empate. Sin claridad, pero con empuje, se instaló cerca de García. Y generó sus chances, claras como el mano a mano que dilapidó el flojísimo Leal tras pase del ingresado Alexis Rodríguez.

La otra polémica se dio cuando Oviedo le ganó la posición a Sigali dentro del área y el zaguero racinguista lo volteó de atrás con un tirón de camiseta: era penal, pero Trucco dijo que no. Ya completamente volcado hacia adelante, los de Coudet pudieron liquidarlo: primero, Cristaldo falló increíblemente bajo el arco; después, el línea le anuló un gol cantado a López por un offside inexistente de Cristaldo.

Tras el pitazo final, los jugadores y el entrenador se le fueron encima a Trucco, recriminándole por esos dos penales que podrían haber cambiado la historia: el primero, para ponerse en ventaja; el segundo, para empatar.

Con esta caída, el rojinegro quedó en la posición 18ª con 11 puntos y está muy cerca de cumplir un año sin ganar de visitante (el 26/11 de 2017 derrotó a River, la última alegría fuera del Parque). La Academia, en cambio, estiró a cinco puntos la ventaja sobre sus perseguidores.

Si bien se especulaba con una posible renuncia de De Felippe si perdía, el equipo dejó una mejor imagen y debió haberse vuelto con algún punto en el bolsillo. Es de esperar que el DT tenga una oportunidad más.