Los números y el juego de Colón bajaron tanto como subió el dólar

Aquellos números que antes le sonreían, hoy se le han puesto en contra. Ni hablar si la comparación es con aquella gran campaña de la segunda parte del torneo que finalizó a mediados del año pasado, antes de comenzar la Superliga, cuando el técnico que llegó para reemplazar a Montero y con el objetivo de salvar al equipo del descenso, logró llevarlo a la Copa Sudamericana. En ese tiempo, Colón no sólo tuvo una racha de 7 victorias consecutivas que hoy se hace muy difícil de igualar en el fútbol de estos tiempos, sino que el equipo tenía un estilo de juego, una forma, con su impronta y con lo que le habían aportado los jugadores que estaban y el par de refuerzos que trajo (Pereyra y Vera, que ya no están), logró redondear y que despertaba ilusión en la gente.

Eduardo Domínguez ha jugado 9 partidos en esta segunda parte del año, con apenas una victoria, cinco empates y tres derrotas. Hizo 7 goles y le convirtieron 11. Disputó tres torneos a la vez: en la Copa Argentina ya está eliminado, en la Superliga su posición es de retaguardia, muy cerca de los últimos puestos y en la Sudamericana es donde goza de mejor salud luego de la impactante eliminación ante el San Pablo, esperando ahora a otro de los grandes del fútbol sudamericano, como es Junior de Colombia.

Dominguez apenas sacó el 30 por ciento de los puntos que disputó desde que terminó el Mundial hasta ahora. Se maquilla todo por aquel triunfo por los penales ante Morón (aunque luego cayó por la misma vía ante San Lorenzo) y por la victoria, también por penales, ante San Pablo. La realidad es que el equipo no termina de consolidarse, ya los resultados no acompañan como siempre lo hicieron desde que Domínguez llegó en enero del año pasado a Santa Fe y cuando esto pasa, lo que sobran son las dudas.