Lifschitz presidió en Reconquista el acto por Malvinas

El gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, encabezó este domingo, en la plaza San Martín de la ciudad de Reconquista, la ceremonia en conmemoración del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, al cumplirse el 35º aniversario de la gesta.

Lifschitz agradeció no solo “a los caídos, a los veteranos y al pueblo argentino que, sin distinciones, en aquellos días acompañó esa gesta” sino también a “Reconquista por mantener viva la llama de Malvinas y por transmitirla a toda la provincia de Santa Fe”.

“Malvinas representó en aquel momento una especie de válvula que permitió que aflorara un sentimiento contenido en el corazón de los argentinos muy profundamente; ese sentimiento de lucha por lo nuestro, esa sensación de sometimiento ante los grandes poderes del mundo, frente al imperialismo, al colonialismo”, dijo Lifschitz, al tiempo que recordó que “también surgía, en 1982, una necesidad de un pueblo de sentirse en la calle, de sentirse unido, de movilizarse; afloró el heroísmo de los jóvenes y de los soldados que fueron a Malvinas; resurgió la idea de patria; y la solidaridad del pueblo argentino, esa capacidad que tiene este pueblo de unirse en las grandes causas”.

“No todo fue heroísmo, grandeza y solidaridad. También hubo bajezas, cobardías, improvisaciones e irresponsabilidades de otros”. Según expresó el gobernador, “son siempre las dos caras de la realidad y de la vida: las mejores virtudes de los seres humanos expresadas, quizás, como nunca en este siglo XX, pero la otra parte de la condición humana”.

Y recordó que con el fin del conflicto, “cuando todos esperaban el reconocimiento, los homenajes y la gloria, llegó el olvido. Aquí en el continente fue como si nada hubiera pasado, como si esos hombres jóvenes que volvían no hubiesen existido”.

En cuanto al reconocimiento brindado a los héroes en Santa Fe, el gobernador afirmó que nuestra provincia “fue pionera, quizás como ninguna, en el reconocimiento económico, a través de una pensión que permite vivir dignamente a cada veterano, a través de una obra social, de los aportes jubilatorios pero más que todo, del reconocimiento humano, político e institucional. Y nos llena de orgullo que los veteranos en Santa Fe sean reconocidos como héroes y se les dé lo que se merecen”.

Lifschitz remarcó que “aquel 2 de abril nos deja enseñanzas: siempre hay que mirar hacia atrás para aprender y para no cometer los mismos errores. Quizás, una primera enseñanza que nos deja es que el mejor camino para resolver los conflictos es la paz, la negociación, el diálogo, la no violencia y esto no quiere decir resignar nuestras pretensiones e intereses, que debemos defender con uñas y dientes, pero siempre con las herramientas de la no violencia”.

Por último, agregó que “el 2 de abril también nos deja el valor que tiene la democracia y que tienen las instituciones. Seguramente si en aquel tiempo hubiera habido un gobierno democrático, con un presidente elegido por la soberanía popular, con un congreso con diputados y senadores, representando al pueblo argentino, probablemente esa guerra no hubiese existido y hubiésemos avanzado las gestiones de Malvinas”.