Lectura y más lectura en la primera jornada del juicio a Los Monos

Cerca de las 9.45, periodistas, fotógrafos y camarógrafos ya estaban en el interior de una carpa montada específicamente para el trabajo de la prensa. Fue colocada en el patio, a pocos metros de la sala donde se desarrolla el juicio, y cerca de la salida por calle Alvear. Pupitres de colegio, un parlante y un televisor fueron puestos a disposición para seguir el debate oral y público. Con la intensidad de los rayos del sol se incorporó un ventilador de pie -para más de 20 personas- ante el calor de la jornada y la temperatura que levantaba la tela verde del lugar.

Al lado de los periodistas se instaló un techo para que los familiares de los acusados pudieran sentarse y seguir lo que ocurre en el juicio.

La primera audiencia se inició a las 9.52. El presidente del Tribunal Oral Federal N° 3 Ricardo Moisés Vázquez solicitó que se acreditara que todos los procesados y defensores estén en los lugares correspondientes y luego el secretario empezó a leer las requisitorias de elevación a juicio de cada causa que se comenzó a juzgar. La primera en ser leída fue la investigación conocida como “Los Patrones”, que es la causa más importante de las 5, con 32 personas involucradas en una organización narco con distintos roles, según la acusación.

Dentro de la sala estaban las 17 de las 39 personas procesadas por Los Patrones y las causas conexas. De ese número, 5 se encuentran en libertad y el resto cumple arresto domiciliario. Los restantes 22 acusados seguían a través de videoconferencia el avance de las páginas del documento. Esposados, sentados en un salón pintado de blanco en el penal federal de Ezeiza, y rodeados de uniformados fuertemente armados.

El secretario empezó a leer las 180 páginas de la requisitoria de elevación a juicio de Los Patrones a las 10.17. Recién a las 19.30 terminó la lectura de cuatro de las causas y también la jornada. Sólo faltó la lectura de una investigación llamada «Pavoni» que llegó al debate oral y público. Entre la mañana y el mediodía hubo dos cuartos intermedios, uno breve para resolver un planteo del abogado Fausto Yrure y otro para almorzar.

El planteo de Yrure se basó en que todos los acusados deben estar físicamente en la sala, no a través de videoconferencia. Agregó que los 22 detenidos seguían la lectura de las requisitorias esposados, cuestión anormal ya que sólo se utiliza la sujeción para realizar traslados de arrestados o ante el peligro de fuga. «Es empujarlos a que no quieran presenciar las audiencias. Las esposas marcan las muñecas, lastiman», enfatizó. Tras un cuarto intermedio, los jueces rechazaron el recurso y de esta forma permitieron que los procesados continúen esposados en Ezeiza mientras escuchan los elementos de las investigaciones.