La vida de Brian Sarmiento tras la lesión: rehabilitación, nada de redes y apriete de barras

Hace no tanto tiempo, Brian Sarmiento era el jugador de fútbol argentino más mediático.Su nombre aparecía en todos lados y regalaba su simpatía en cada paso que daba. Su presente en Banfield era bueno y un posteo suyo en Instagram era algo de todos los días. Pasaba por todos los canales contando brillantes anécdotas, estuvo en la pista de baile de Showmatch con Sol Pérez, su canción «Tamo Activo» sonaba en todos los boliches, vendía sus productos y hasta hizo una función de Stand Up. Pero todo cambió.

A mediados del 2017 llegó a Newell’s, club del cual es hincha, y su nivel de exposición bajó al arribar a una ciudad como Rosario, en la que el fútbol se vive con tanta locura. Pero fue la luxofractura de tobillo izquierdo que sufrió ante Tigre el pasado 31 de marzo lo que lo llevó a tomar la decisión de alejarse abruptamente de los medios. A partir de ese momento dejó de pasar por canales de televisión y se alejó de las redes sociales.

Pero todo tardó más de lo imaginado. El tiempo estimado de recuperación era de cuatro meses, pero recién el 18 de septiembre comenzó a entrenar a la par del grupo. Desde ese momento que no logra reencontrarse con su fútbol.

Para colmo, vivió un episodio desagradable: un grupo de barras visitó al plantel exigiéndole una victoria en el duelo ante Rosario Central por Copa Argentina y él recibió un cachetazo.

El vínculo del atacante de 28 años con el club finalizaba en junio pasado, pero por la lesión se le renovó el contrato automáticamente. Estos meses que quedan del 2018 serán clave para saber si se quedará hasta mitad del 2019 o si será negociado en caso de llegar una oferta concreta. En silencio, espera.