La mejor cara Leprosa, es la del juego e intensidad

Actitud, entrega, sacrificio y, sobre todo, pasajes de buen juego. Newell’s mostró otra versión, una cara muy diferente a la que tuvo en el inicio de la Superliga con Vélez. Lo necesitaba. En realidad estaba obligado a levantar el andar futbolístico para volver a entusiasmar. Para demostrar que puede desplegar un rendimiento mucho más aceptable a aquel del inicio de la Superliga y ante el Cadu por Copa Argentina. Querer es poder, así lo entendieron los jugadores y lo valoró el propio De Felippe.

La Lepra mostró cosas positivas, sobre todo en la generación de juego. Sin dudas un aspecto que lucía endeble y era prioritaria una mejoría como para inyectarle confianza a un plantel que se terminó de conformar a días del arranque. En la teoría, el cuerpo técnico necesita espacio para buscar el funcionamiento pretendido, aunque es cierto que en el fútbol no hay tiempo y todo es resultado inmediato. Newell’s estaba obligado a conseguir uno bueno en casa, ante un público de paladar exigente y que concurrió con la expectativa de ver una reacción.