Industriales y Lifschitz pidieron adhesión a la ley de ART y “cambio de modelo”

Unos 800 industriales de todo el país participaron este viernes del almuerzo por el Día de la Industria, que organizaron FISFE, AIM Y UNIRR en el Domo del Parque Independencia de Rosario, en el predio de la ex Rural. El acto contó con la presencia del gobernaddor Miguel Lifschitz, el presidente de la UIA, Miguel Acevedo, la vicegobernadora electa, Alejandra Rodenas, la intendenta Mónica Fein, el intendente electo Pablo Javkin, legisladores nacionales, concejales, dirigentes de organizaciones sociales y empresarias y referentes sindicales. Entre otras cosas, pidieron que Santa Fe adhiera a la ley de ART y exigieron un “cambio de modelo” y que “le quiten el pie de encima a la industria”.

El primer discurso que se escuchó en el recinto fue el de Víctor Sarmiento, presidente de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), quien arrancó diciendo que “no tenemos mucho para festejar”.

“Sin dudas, el pensamiento de Fisfe ha sido coherente. Sin ofensas, pero con firmeza. Hemos sido consecuentes, pero no obsecuentes. Redoblamos esfuerzos para seguir teniendo abiertas las puertas de muchas de nuestras empresas”, comentó Sarmiento.

Luego, el titular de Fisfe endureció su mensaje: “Escuchar que nos digan que tenemos que poner el hombro al país, no suena razonable en este contexto, cuando hace tiempo que venimos poniendo el hombro”.

Sarmiento describió que el sector industrial “ha tenido caídas en los niveles de actividad que han superado cualquier previsión. Tenemos 330 empresas con procedimientos preventivos de crisis en la provincia, con 7 mil puestos de trabajo menos”. Y resumió que “si aún no se han perdido más empleos, es porque estamos haciendo esfuerzos”.

“Así como hay perdedores, hay ganadores. Y los grandes ganadores son los actores del sector financiero, que han ganado más de 500 mil millones de pesos con las Leliq”, se quejó Sarmiento. Y sentenció que “el problema no somos nosotros, sino el modelo. ¿No hay otros sectores a los que tendrían que pedirse que ponga el hombro?”.

“Gobierne quien gobierne, o producimos más, agregamos más valor, exportamos más, o vamos a terminar teniendo un país en el que puedan vivir decentemente, no más de 17 millones de argentinos”, advirtió el presidente de Fisfe.

En otro tramo de su discurso, Sarmiento reclamó que “hay que adherir a la Ley de ART. Tenemos una industria del juicio, que es la única que anda bien. Perdemos 350 millones de pesos por mes por este tema. Tiene que sancionarse la adhesión”.

“Estamos con la cadena de pagos, diferida y en pesos, contra costos en dólares. ¿Qué más nos tiene que pasar, para darnos cuenta que este modelo tiene que cambiar? Hagamos que desde Santa Fe, haya un reclamo por un modelo industrial, que nuestro grito traspase la General Paz y se entienda, por fin, que sin industria no hay nación”, concluyó con firmeza.

A continuación, tomó el micrófono Miguel Acevedo, presidente Unión Industrial Argentina (UIA), que también hizo una evaluación negativa de la actualidad del sector. Consideró que “la caída de la actividad, la falta de acceso al crédito, el aumento de la capacidad ociosa, el incremento de tarifas y un sistema tributario que penaliza el agregado de valor, han sido un golpe letal para las Pymes”.

“Estamos trabajando para que quienes tienen que gobernar a partir del 10 de diciembre, comprendan este problema”, indicó. Luego destacó que «la industria está, tiene enorme potencial y puede ser competitiva, el tema es sacarle el pie de encima».

«Estamos en una situación difícil y complicada, tenemos que empezar a pensar a largo plazo y no estar tanto en la coyuntura», consideró Acevedo y apuntó que «lo que pedimos es salir de esta situación tan complicada lo antes posible para recuperar la confianza y de ahí en más si aplicar una serie de medidas destinadas a generar trabajo y posibilitar el desarrollo de la industria».

Asimismo, dijo que «el obrero argentino está muy especializado, las empresas están tratando de mantenerlos porque a nadie le conviene perderlos, por eso resuelven darles vacaciones y tratar de no despedir».

«La pérdida de trabajo se ha dado en todos los sectores, la industria tanto pequeña como grande, la construcción y el comercio, pero todos están haciendo el esfuerzo de mantener la mayor cantidad de puestos», señaló.

Fernando Grasso, el secretario de Industria de la Nación que también participó del almuerzo en Rosario, reconoció que “han sido dos años difíciles para el sector”, aunque rescató que “hemos avanzado en mesas sectoriales”.

“Sería necio negar que el contexto macroeconómico no ha sido bueno, y no tenemos que ponernos colorados. Es verdad que Argentina hace décadas que viene cerrada y en estos cuatro años no pudimos resolver los problemas estructurales”, admitió el funcionario del gobierno nacional.

Grasso comentó que “hubo errores que no nos permitieron acompañar las transformaciones de fondo que nos propusimos”. Y añadió: “En lo que tenemos que ponernos de acuerdo, más allá del signo político de quien gobierna, es que no se puede dar la espalda a los sectores productivos, al campo, a la industria, a los trabajadores”. Y cerró: “En eso, somos los primeros en hacer autocrítica”.

El cierre de los discursos estuvo a cargo del gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, que se preguntó “¿por qué atacan a la indistria?”. “¿Por qué cada tanto tenemos que repetir estos discursos en defensa de la industria, si en cada localidad sabemos lo que aporta la industria?”, amplió el mandatario que el 10 de diciembre le dejará su cargo al justicialista Omar Perotti.

Lifschitz indicó que “en producción, primero con Luis Contigiani, luego con Alicia Ciciliani, apostamos por planes de desarrollo. También gestionamos desde Ciencia y Técnica, desde Energía, en el Ministerio de Trabajo, interviniendo en cada conflicto”.

El gobernador reconoció que “no es el contexto en el que hubiéramos querido terminar este ciclo de gobierno, con tanta incertidumbre a nivel nacional, con ocho años de estancamiento y recesión”. Y criticó que “hay pocos países en el mundo con tantos años de deterioro”.

Lifschitz coincidió con el presidente de Fisfe: “Sarmiento decía que a la industria le tocó perder. Es cierto. Y también perdieron los jubilados, los pequeños productores, los trabajadores en general”. El mandatario santafesino advirtió que “tenemos que poner además un freno a la fuga de capitales en el país”.

Con respecto a la adhesión a la Ley de Riesgos del Trabajo, Lifschitz concluyó: “Hemos presentado dos veces la propuesta para que se vote la adhesión. Hay mucha plata que se pierde y no es una cuestión abstracta. Espero que después de tantos cabildeos, los diputados provinciales asuman su responsabilidad y voten la ley”.