Huracán se quedó con el clásico frente a San Lorenzo

Metido, enchufado, concentrado, intenso por momentos para presionar, con alguna que otra pierna fuerte, y sobre todo con mucho carácter y personalidad… Así, con esas virtudes, Huracán se quedó con el clásico ante San Lorenzo. Fue 2 a 0 el resultado final con uno de Lucas Barrios en el primer tiempo y otro de Coniglio en el segundo. Merecido triunfo ante un rival que se fue desinflando y que terminó redondeando una floja actuación.

Arrancó intenso el Globo, presionando en campo rival para intentar provocar el error de un San Lorenzo que pretendía armar juego desde el fondo. En esos primeros diez minutos asfixió en la salida al rival y avisó de sus intenciones con dos remates desviados de Bogado de media distancia. El Ciclón, desconectado, no podía arrimar peligro al arco rival.

Hasta que a los 26 minutos se movió el marcador. Ibáñez le robó una pelota en la mitad de la cancha a Belluschi y abrió a la derecha para Droopy Gómez, quien avanzó unos metros y sacó el centro al corazón del área, donde Lucas Barrios saltó por detrás de Coloccini y conectó un cabezazo soberbio para batir a Navarro.

El primer tiempo se fue con reclamos de ambos equipos al árbitro Espinoza, quien no le dio un penal a Huracán por una infracción de Bruno Pittón a Garro y no expulsó a Araujo por un codazo a Fértoli.

En el complemento, Huracán se replegó, armó un 4-4-2 bien claro y le cedió la iniciativa a San Lorenzo para atacar los espacios de contra. En el visitante, Pizzi movió el banco. Oscar Romero ingresó por Belluschi en el entretiempo y luego Alexander Díaz entró por Cerutti. Si bien el 10 paraguayo aportó su pegada y claridad, el Ciclón fue un equipo inofensivo que siempre estuvo lejos de la sensación de empate.

Casi sobre el final, en un córner a favor de Huracán, el centro fue cabeceado por Coniglio pero la pelota rebotó en un defensor rival y le quedó de nuevo al delantero para definir con un remate cruzado al segundo palo de Navarro y desatar la explosión en el Ducó.

El 2-0 terminó siendo un resultado merecido. El Globo está de fiesta.