El duro desafío que tendrá Ferrer en el US Open 2018

Llegó a la final de Roland Garros en 2013, se metió en el podio de la ATP en el mismo año y ostenta una destacada estadística en su haber en lo que a Grand Slams refiere. En 18 años de carrera como profesional llegó a cuartos de final de los grandes torneos al menos 17 veces y es considerado por la Asociación como el mejor  tenista de la historia que no ha obtenido un título de Grand Slam. Pero esa sobresaliente carrera está pronta a llegar a su fin. Sin embargo, antes de que eso suceda tendrá una dura parada en la próxima edición del US Open. Porque si el español quiere extender su legado, deberá superar ni más ni menos que a Rafael Nadal, su rival de primera ronda.

De gran presente, Rafa llega a Flushing Meadows como el preclasificado número 1. Su capacidad de cambio, de resurgir y de volver a liderar el ranking lo sacaron de esa nebulosa en la que se había metido producto de lesiones e inestabilidad en los resultados. Así y todo, desembarcó en Estados Unidos como el favorito a quedarse con el torneo, que lo defiende tras levantarlo en 2017.

Y es en ese marco en el que Ferrer deberá superar un desafío inhumano: ganarle a un tenista de nivel sideral para que su carrera no se corte súbitamente.

Sin embargo, de cosechar un resultado adverso, David se verá frente a una decisión con la que viene coqueteando desde hace más de dos años. En 2016 había reconocido que «hay veces en las que necesitas parar y disfrutar de los tuyos y de la vida, porque no todo es tenis».

No obstante, a principios de este mes el europeo fue más determinante e hizo público su calvario: «Me levanto y prácticamente no puedo bajar las escaleras”. Así, lejos de su sublime nivel, las lesiones y «la falta de motivación» lo llevaron a analizar la posibilidad de ponerle punto final a una carrera. «Ya juego sin expectativas, haciendo lo que puedo».

Ferrer es el tercer tenista español más ganador de la historia con 27 títulos en su palmarés. Sólo lo superan el propio Nadal y Manuel Orantes.