El Charrúa perdió y complico su clasificación al reducido

Central Córdoba tenía que sumar de a tres y esperar buenos resultados para meterse en zona de Reducido a tres fechas del final. Pero en su visita al último, fue sorprendido por un Sportivo Barracas que le encontró la mano al partido y puso en jaque las intenciones de los rosarinos. Fue 2-0, y al Charrúa sólo le queda soñar.

Fue un partido malo, con el estado del campo de juego como principal protagonista. La pelota giraba, pero poco se podía jugar por abajo. Los dos apuntaban a los bochazos largos y los cabezazos para avanzar metros. El Charrúa fue el que arrancó mejor, y cuando parecía que el gol estaba al caer, luego del tiro en el palo de Esquivel, llegó el cachetazo del local.

Moría el primer tiempo, y Arturo Mendoza metió un corner de otro partido. El atacante lanzó desde la izquierda, con rosca, y metió la pelota en el segundo palo. Con el viento como cómplice y Matías Giroldi como víctima, clavó un gol olímpico que no se olvidará jamás.

Central Córdoba salió al complemento a buscar el empate, pero no consiguió nunca romper el cerrojo defensivo del Arrabalero. El Charrúa extrañó mucho a Lucio Cereseto en ataque, nunca tuvo el faro que necesitó, y no logró meter en un arco al local.

Teglia probó con los ingresos de Pablo Stupiski por Alfredo Trejo y luego de César Delgado por Tomás Armoa. Pero no había caso. Para colmo, Sportivo Barracas desperdiciaba contra tras contra. Y en el final, no perdonó más. Centro desde la derecha para que Eloy Rodríguez liquidara de volea.

El Charrúa perdió una chance clara de ponerse a tiro del Reducido y ahora sólo le queda esperar buenos resultados de sus competidores para mantener viva la esperanza del ingreso al reducido por el segundo ascenso.