El Charrúa no pudo llegar a la punta

Central Córdoba tuvo que viajar desde Rosario hasta Devoto para enfrentarse con Lamadrid por la quinta fecha del torneo. El objetivo para los del Tati Bustos Montoya era ganar para conseguir llegar a la cima del torneo, en propiedad de San Martín de Burzaco. Sin embargo, chocó toda la tarde contra un campo de juego pequeño al que ninguno de los dos le pudo sacar provecho.

El primer tiempo fue de ida y vuelta, pero sin peligro. Aprovechando las escasas dimensiones de la cancha del Carcelero, con dos o tres toques se llegaba al borde del área rival, pero los dos chocaban contra una gran cantidad de defensores que rechazaban todo lo que pasaba cerca. De ese modo, casi sin situaciones de peligro (apenas un disparo que hizo estirar a Giroldi), se fueron al descanso.

En el complemento, las cosas siguieron igual, pero el cansancio empezó a pesar. A las pocas situaciones, se le sumaron las infracciones reiteradas en tres cuartos de campo, aunque la ecuación se repetía: todo era rechazado por las defensas antes de que pudiera picar la pelota cerca del arco.

De tantas infracciones, a poco menos de 10 para el cierre el local se quedó con un hombre de menos por la expulsión de Ariel Vera, quien estando amonestado golpeó en la cara a Lucas Lazo. Pero el Charrúa no pudo sacar provecho del hombre de más, y apenas pudo inquietar con un disparo lejano de Yassogna al pecho del arquero local.

En la última, los rosarinos se salvaron cuando Agustín Tuffner ganó la espalda de Alejandro Raimondo y definió cruzado ante la salida de Giroldi, pero su zurdazo se abrió demasiado. No hubo tiempo para más, y Central Córdoba se llevó un punto de su excursión a Devoto. En un partido sin emociones, el reparto de unidades fue lo más justo.