Dispar acatamiento al paro en la perla del oeste santafesino

El paro nacional de la CGT al que adhirieron las dos CTA registró un nivel de adhesión muy importante en el sector público, bancario y del transporte de pasajeros en Rafaela, aunque en contraposición la actividad en el comercio, servicios y la industria fue prácticamente normal, lo cual no es poco en una ciudad cuya matriz productiva descansa principalmente en el ámbito privado.

Sin sorpresas, no hubo actividades en las escuelas públicas -pero sí hubo clases en universidades privadas- ni en la Municipalidad de Rafaela y sus organismos dependientes. El paisaje de la mañana mostraba puertas cerradas en el edificio municipal y calles sin los minibuses del transporte urbano de pasajeros. Tampoco hubo actividad en la ANSES, la AFIP y en el Hospital solamente se atendían emergencias.

En la Estación Terminal de Omnibus no hubo movimiento alguno en tanto que en la zona bancaria las entidades mantuvieron sus puertas cerradas. Las estaciones de servicio se plegaron a la medida de fuerza durante buena parte del día, tal como se esperaba.

«Parece un día normal en el centro», describió una mujer que caminaba por el bulevar Santa Fe a media mañana, aunque claro sin tener en cuenta los bancos. Es que los comercios prácticamente trabajaron con normalidad al igual que en los barrios. Los grandes supermercados operaron sin contratiempos con muy buen nivel de clientes en sus amplios espacios.