De Felippe se juega mucho en el partido del sábado por Copa Argentina

Transcuridas ya cuatro fechas, Newell’s sigue sin ganar en Superliga y los números ya lo empiezan a preocupar seriamente. Por eso, para la Lepra será clave el partido del próximo sábado por Copa Argentina ante Atlético Tucumán.

Lo será para poder cortar la sequía, acostumbrarse a sumar de a tres y, sobre todo, para darle oxígeno al ciclo de Omar De Felippe, que quedó debilitado con el nuevo tropiezo en condición de local a manos del propio Decano.

El encuentro por los 8avos de final del certamen nacional será el sábado a partir de las 13.15 en el estadio Alfredo Beranger de Temperley y significará mucho para la continuidad del conductor, que ya admitió antes del 1-2 con los tucumanos que se habla de salida («No me gusta que me respalden»).

Si bien ningún dirigente deslizó que el cotejo vaya a ser definitorio para su suerte, una nueva derrota no sólo podría empujar a la comisión a su despido sino que también podría llevar al propio De Felippe a pegar un portazo.

«Mi termómetro son los jugadores: si ellos se animan y yo los veo reaccionar, vamos a salir adelante. Pero uno no puede someter a un club tan grande a algo que no funciona”. Una nueva caída, y sobre todo la forma que el equipo muestre en la cancha, serán cruciales para su permanencia.