Colón debuta en la Copa de la Superliga

Un símbolo de paz. Eso es lo que está buscando el fútbol de Colón por estas horas, sabiendo que se vienen partidos importantes en el horizonte del equipo con Pablo Lavallén a la cabeza. Ojalá que, después de mucho tiempo, Colón tenga su propia “semana santa” en el verde césped del estadio Brigadier López.

1) Este viernes, 12 de abril, a las 19 en el Cementerio de los Elefantes el partido de ida frente a Tigre por la Copa de la Superliga.

2) El martes 16 de abril, a las 21.30, la revancha con los Municipales peruanos por la Copa Sudamericana en el Brigadier López (Colón está 3-0 arriba y casi clasificado).

3) El domingo 21 de abril, a las 13.15 la vuelta con Tigre en el estadio del “Matador” de Victoria por la Copa de la Superliga.

Por lo pronto, primero es lo primero: la mente, el cuerpo y el alma están puestos en sacar adelante el primer partido con Tigre, donde llegará un equipo descendido pero aplaudido y reconocido por todo el fútbol de la Argentina: sacó 17 puntos de los últimos 21 que puso en juego de la mano de “Pipo” Gorosito.

Colón, desde el vamos, con las bajas de dos jugadores-referentes, adentro y afuera de la cancha: A) No estará el “Polaco” Matías Fritzler por haber llegado a las cinco amarillas contra Gimnasia en La Plata; B) No podrá estar Luis Miguel Rodríguez, ya que la “Pulga” evidenció un fuerte dolor en la ciudad de las diagonales y terminó en un desgarro.

Por lo visto, la cadena interminable de lesiones no tiene piedad en el Mundo Colón: ahora, para colmo, con el mejor jugador de este 2019, porque el ex Atlético Tucumán hacía los goles o los hacía hacer a los goles. Ahora, como mínimo, tres partidos fuera (podría estar por la Copa Argentina en la cancha de Temperley).