Brítez vuelve a Unión, pero habrá que ver si se queda

Sebastián Beccacece y la dirigencia de Independiente ya elaboraron el veredicto: Emanuel Brítez no se quedará en el club. Termina el préstamo “espejo” por dos años con Unión (la misma operación para Damián Martínez) y la decisión es prescindir del defensor surgido en Unión y que en la última temporada disputó 16 partidos (sólo en encuentros de Superliga y Copa de la Superliga).

Brítez debe volver a Unión y Martínez a Independiente. Hoy por hoy, la situación está planteada de esta manera. ¿Qué hará Unión o qué quiere hacer Brítez?, es algo que no se sabe con total certeza. En Unión se pensaba que, debido a la buena actuación de Brítez, había chances de que Independiente se entusiasmara y pagara los 1.150.000 dólares que costaba su pase definitivo. El mismo valor era el de Martínez, pero por razones obvias, resultaba imposible que Unión erogara esa cifra por un marcador de punta.

Para muchos, la vuelta de Brítez es muy apetecible. Inclusive, lo ven como una buena alternativa también para que juegue de central (en Independiente jugó la mayoría de los partidos como zaguero) y por lo que puede aportar desde el punto de vista de su temperamento.

Ya Unión tendría la mitad de su esquema defensivo afuera. A la confirmación de la salida de Nereo Fernández y Jonathan Bottinelli, jugador al que no le renuevan el vínculo contractual después de dos buenos años y 50 partidos disputados en Unión, se sumará la de Damián Martínez. Consecuencia: de la defensa que prácticamente se recitaba de memoria (Nereo Fernández; Martínez, Gómez Andrade, Bottinelli y Bruno Pittón), sólo quedan los dos jugadores que son propiedad del club: Gómez Andrade y Pittón.

A todo esto, en Rosario se dice que la directiva de Central acordó con la de Unión la compra del 50 por ciento del pase de Zabala en una cifra que rondaría el millón de dólares. Ahora, para que Zabala sea canalla, faltan dos pasos: negociar por el 50 por ciento restante, que poseen entre Racing de Montevideo y el empresario Cristian Bragarnik; y pactar el nuevo contrato del mediocampista.

Se recuerda que Unión dispone del 50 por ciento de los derechos económicos del jugador y que la cláusula de rescisión es de 1.200.000 dólares por la totalidad del pase. Unión pudo haber comprado la otra mitad el año pasado pero no lo hizo (seguramente por razones económicas) y el contrato del jugador vence el 30 de junio del año que viene, por lo que se hacía imperioso la negociación de la extensión del vínculo antes de que suceda lo que ocurrió con otros jugadores, caso Gamba por ejemplo.

Si se confirma lo de Zabala en las próximas horas, será el quinto jugador que fue titular indiscutido en este proceso de casi dos años (apenas con alguna variante en la integración de la dupla de ataque). Además de los tres de atrás, ya mencionados, hay que sumar a Zabala (si se hace lo de Central) y a Fragapane, que prácticamente está con un pie y medio afuera del club esperando ofertas.

Este panorama, siempre pensando en mantener la base del plantel, podría disminuir si uno de los dos (Brítez o Martínez) se queda y si Fragapane no consigue una oferta mejor que la que le hizo Unión y también resuelve quedarse.

Sobre el tema del marcador de punta, la idea es que uno de los dos se quede en Unión. A priori, lo más sencillo sería lo de Brítez, porque es de Unión, pero si consigue otro club se podría intentar que se quede Martínez. Igualmente, la cifra en que están tasados los jugadores (1.150.000 dólares) hace imposible que Unión pueda adquirir el pase del jugador cuyos derechos económicos son de Independiente. Para ser más claros: por ese dinero, Unión no puede adquirir a Martínez y, por lo visto, Independiente ya desechó la posibilidad de comprar a Brítez.